5 de febrero de 2015

El scrap en los años 90

    Pues sí, parece ser que el scrap no se ha descubierto hace sólo unos años, está claro que hace años y años que andamos haciendo scrap, pero como todo son modas, parece que hasta ahora no lo sabíamos o bien que no disponíamos de medios y técnicas para perfeccionarlo hasta convertirlo en un verdadero arte.

   Hace un tiempo cuándo nos hicieron una pequeña entrevista las chica de locas (por cierto felicidades!!!!!) me preguntaron que cuál había sido mi primer proyecto de scrap y respondí que fue allá por 1999. Probablemente alguien pensaría, sí claro en 1999 y desde entonces hemos estado buscando en casa esos primeros trabajos que hicimos tanto sonia como yo pero entre unas cosas y otras y que algunos tesoros se esconden muy bien no nos ha sido posible encontrarlos; hasta ahora, y en honor a los mismos quiero hacer esta entrada.



   Pues sí fue allá por 1999 cuándo empezamos a hacer scrap, un scrap muy rudimentario, muy básico porque por aquél entonces no teníamos ni troqueles, ni tijeras de formas ni prácticamente papel decorado, por aquél entonces nos buscábamos la vida como podíamos, en la foto anterior podeis ver una caja que decoré para guardar todas las cartitas que por aquél entonces nos enviábamos los enamorados porque hace unos años el wassap y los correos electrónicos era algo que no se usaba para esas cosas y continuábamos enviándonos cartitas o bien dejándonoslas en el buzón de casa.
   La caja anterior era una caja de comida a domicilio que me limité a forrarla y como buenamente pude hice unas flores y unos corazones para decorar tan rudimentario trabajo. Muy básico sí, pero lo importante a veces no es sólo el trabajo, sino el significado del mismo.

    Y como no podía ser menos Sonia tenía su propio lugar donde guardaba esos detalles que nos enviábamos sobre todo para días como el que viene ahora, momentos en los que estábamos estudiando y nuestra capacidad económica no nos permitía hacernos grandes regalos pero que a veces detalles menores los agradecíamos más que otros más elaborados.

   Aquí tenéis una portada de un archivador completamente personalizada y tuneada con diversos motivos, con una técnica difícil de denominar, pero que era lo que teníamos, iconos que venían en el editor de textos del momento e impresos en una impresora en color y recortados de la mejor manera posible.

   Personalmente, todo un amor.

    Pero como estas maravillosas obras de arte teníamos que llenarlas de alguna forma, aquí tenéis algunos de los trabajos scraperos realizados en su momento. Por un lado están los míos:


  Trabajos muy elaborados con los medios de los que se disponían, tarjetas personalizadas hechas exclusivamente para la destinataria, con técnicas muy diversas, con pestañitas que al abrirlas aparecían por arte de magia muñecos de nieve, o fotos de uno o de otro y mensajes muy diversos, insisto cursilerías que para nosotros eran encantadores.













   Y por otro lado estaban sus trabajos, en los que ya se podía ver que apuntaba maderas en esto del scrap:


 Tarjetas para el día de san valentín con dos capas, en la primera con su muñeca favorita y con un sin fin de mensajes de amor que a uno le llenaban el corazón y el espíritu.



 O sobres completamente decorados a mano, con flores hechas igualmente de forma casera, sin troquel ni tabla de corte ni máquina alguna pero que tenían mucho más valor por eso mismo, por la sencillez de estar hechas a mano.








   Y a falta de tag, o pegatinas, nada mejor que buscarse un dibujo en algún lugar, y calcarlo en un sobre y colorearlo a mano.









   Es cierto que esta ha sido una entrada para la nostalgia y el recuerdo pero como se aproxima un día señalado para ello y últimamente estamos más nostálgicos de lo normal, aquí va esta entrada.